
¿Por qué hacer corregir mi libro?
Hace un tiempo publicitamos nuestro trabajo con esta frase: “Si lo que escribiste es valioso, ponele un plus: hacelo corregir y diseñar por profesionales”. Creemos que el mejor de los mensajes puede verse empobrecido por problemas ortográficos o de redacción. En Aljaba Producciones aconsejamos la corrección ortográfica y de estilo, y lo hacemos con todos los recursos que disponemos. Generalmente efectuamos tres lecturas, por más de una correctora y también por la editora. ¿Por qué lo hacemos así? Porque tenemos el ojo entrenado para encontrar errores pero la fatiga puede jugarnos una mala pasada, por eso variamos de personas y volvemos a corregir tantas veces como sea necesario. Algunos textos dan mucho trabajo, no porque su tema o mensaje no sea valioso, sino porque el autor no es escritor profesional y lo que para él está bien, en realidad no lo estaba. Una vez que al libro le hicimos la primera gran corrección, se lo devolvemos al autor con todos los cambios para que los apruebe o aclare. Utilizamos para eso el Control de cambios del Word, y si el autor no dispone de los conocimientos para manejar este recurso, le damos las instrucciones o, en su defecto, le acercamos el libro corregido e impreso.
¿Qué es lo que corregimos? Se corrige la ortográfía, los errores de tipeo y el estilo. Esto incluye la revisión de la obra, su estructura interna, coherencia, adecuación, el uso de tiempos verbales, de pronombres, acentuación, puntuación. También las redundancias, el exceso de palabras, las ideas confusas, el uso innecesario de mayúsculas... Y lo relacionado con el estilo de acuerdo a las normativas establecidas para los textos en español: títulos, subtítulos, márgenes, destacado de frases citadas, citas a pie de página, y varias cuestiones más. Una vez que el autor nos hace su devolución, le damos la última revisada al original en Word, y lo enviamos a diseño.
Al momento de diseñar buscamos cumplir con las normativas actuales. Se han realizado estudios sobre la forma en que el ojo lee y asimila la información, qué tipografías son de fácil lectura y cuáles no, cuáles sirven para el texto y cuáles para los títulos o frases destacadas. Por ejemplo, no se aconseja destacar las palabras en negritas, sino en cursiva porque las negritas chocan a la vista y entorpecen la lectura. Lo mismo sucede con los textos destacados todos en mayúscula o CARTELONES que no se recomiendan para oraciones largas. También fueron estudiados el interlineado (espacio entre línea y línea) y el interletraje (espacio entre letras) y se aconsejan de determinada forma. Por eso hablamos de profesionalidad, porque es realizado por maquetadores(ras) que conocen de diseño editorial, una rama a la que no todos se dedican. El resultado es un libro que se lee bien, sin tropiezos, sin que el ojo se distraiga con nada, para que la mente se dedique solo a procesar la información.